
Realidad + yo = Fábula

Fase Cuatro
Qué Aprendimos

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El trabajo fue motivador. Las fábulas en sí, suponen un enganche emocional, de construcción autónoma y colectiva, que implicó el desarrollar las habilidades comunicativas con esquema narrativo de la fábula, expresar de forma concreta las emociones que generan los conflictos y cómo se identifica a través de las características de los animales, reconocer y respetar las visiones de los demás, reflejar la capacidad creativa en la elaboración de los personajes en plastilina y en el montaje fotográfico, identificar y manejar las herramientas tecnológicas como medio de expresión, participar activamente desde el trabajo colaborativo aportando desde su saber a sus compañeros, transversalizar dos áreas Lengua Castellana y Tecnología e informática, reflexionar conjuntamente el proceso que se realizó hasta lograr el producto final sistematización y socialización de la experiencia, el encuentro.
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Para que sea posible el aprendizaje significativo a través de los Proyectos Pedagógicos de Aula, es fundamental una revolución de pensamiento de los docentes que acompañan el proceso, así lo vivenciamos las maestras, en este proyecto fuimos maestras aprendices, logramos dinamizar los procesos de enseñanza en las aulas de clases, motivarnos a buscar estrategias que signifiquen un cambio y contribuyan a mejorar las experiencia educativas. Fue notorio un cierto aire de cambio de actitud frente a la construcción textual, entendiendo que la lectura y escritura no solo se desarrolla en el área de castellano, en tecnología los estudiantes aprendieron a leer los símbolos, los códigos, las viñetas, el manejo de espacios, la imágenes y de esta manera transmitir lo que tenían plasmado en el papel al formato digital; la producción se consideraba terminada, en el momento en que cada individuo se sentía satisfecho con su trabajo, fueron muchos los tiempos extra clase que cada estudiante buscaba, asimismo evidenciamos el respeto y admiración por el otro, el trabajo colaborativo, la nota cuantitativa perdió valor. Concluimos que la lectura y escritura es el punto de llegada y partida, para reconocernos y el encontrarnos.